 La Arquidiócesis de Tegucigalpa En el año 1527 el Papa Clemente VII erigió la Diócesis de Honduras como sufragánea del Arzobispado de México, pero sin sede fija. El 6 de de Septiembre de 1531 se fijó la sede en el Puerto de Trujillo, haciéndola sufragánea de Guatemala, y se nombró como primer Obispo a Don Juan de Talavera, quien nunca llegó a ocupar la sede episcopal y declinó la misma años más tarde.
Cristóbal de Pedraza, después de haber ocupado el cargo de “Protector de Indios” en el mismo territorio, fue nombrado Obispo y llegó a Honduras en 1545, siendo el Primer Obispo Residente en Honduras. Años después Fray Jerónimo de Corella, que llegó al país en 1559, trasladó la sede episcopal a Comayagua. Desde ésta fecha, 1559, el Obispado de Comayagua ha sido una instancia jurídica importante para la Provincia de Honduras, y desde allí se efectuó la evangelización con muchísimas dificultades debidas sobre todo a la carencia de clero, y a lo inhóspito del territorio. Dicha evangelización fue llevada a cabo fundamentalmente por dos comunidades religiosas: los franciscanos y los mercedarios. Después de que las Provincias Unidas de Centro América se independizaran de España en el año 1821, y de la anexión de éstas a México que finalizó en 1823, toda América Central pasó por una serie de avatares políticos y religiosos. El anticlericalismo de corte Ilustrado y masón causó gran daño, desembocando en la formulación de leyes civiles que afectaron y afectan el país. A pesar de esto el 9 de Julio de 1861 se firmó el Primero y único Concordato con la Santa Sede por el enviado del Presidente José María Medina, Don Carlos Gutiérrez, y por el Cardenal Antinelli representante de Su Santidad Pío IX. A fines del S XIX, con el traslado de la capital de Honduras de Comayagua a Tegucigalpa, también la Iglesia vió la necesidad de no estar lejos de los centro de influencia del país, sin embargo no llegó a tomarse en aquel momento ninguna decisión al respecto. Posteriormente, con la llegada del Representante de la Santa Sede para Centro América, el Cardenal Juan Cagliero, en 1909 se procedió a la restructuración de las Provincias Eclesiásticas de la región. Hasta 1916 Honduras tenía una sola Diócesis que dependía del Arzobispado de Guatemala. La falta de caminos y lo precario de los medios de comunicación hicieron casi imposible la adecuada atención pastoral de la grey hondureña, frente a lo que el 2 de Febrero de 1916 el Papa Benedicto XV crea la Provincia Eclesiástica de Honduras, con una Arquidiócesis (Tegucigalpa), una Diócesis (Santa Rosa de Copán) y un Vicariato Apostólico (San Pedro Sula. La sede metropolitana de Tegucigalpa, en esa fecha estaba conformada por los Departamentos de Francisco Morazán, Yoro, El Paraíso, Comayagua, La Paz, Choluteca y Valle. El 13 de Marzo de 1963 se desmembraron los Departamentos de Comayagua y la Paz para la re erección de la Diócesis de Comayagua, y el 9 de Septiembre de 1964 los Departamentos de Choluteca y Valle para la erección de la Prelatura de Choluteca, hoy Diócesis de Choluteca. El xxxxxx se desmembró el departamento de Yoro y se creó la Diócesis de Yoro. Actualmente la Arquidiócesis de Tegucigalpa está integrada por los departamentos de Francisco Morazán y El Paraíso, y su nombre es Arquidiócesis de San Miguel de Tegucigalpa, con una extensión territorial de 16132 kms2 y una población aproximada de 2.5 millones de habitantes. |